lunes, 2 de junio de 2008

Cada vez que respiras

Hoy se cumplen 25 años de la edición de Synchronicity, el LP más famoso de The Police, grupo inglés que arrasó a finales de los 70 y principios de los 80.

Every Breath You Take era el single de referencia en ese disco, una canción tocada por el éxito desde el primer día. Desde entoces no ha dejado de sonar, es un clásico del pop y forma parte de la banda sonora vital de millones de personas en todo el mundo. Sobre todo para los adolescentes de los 80, cuando no había fiesta sin ella, reina indiscutible de "las lentas", momento mágico de gallear y dar pase de pernocta a los sentimientos. ¡Ah! las lentas.

En 1983 Ronald Reagan era el presidente de los EE UU y la URSS acaba de designar a Yuri Andrópov como nuevo líder comunista. El Muro de Berlín seguía en Berlín (y no como ahora, que está desperdigado en trocitos por medio mundo), Fidel Castro en Cuba (esto sigue igual) y en Afganistán estaban los soviéticos y no los americanos.

Entonces alguien le preguntó a Sting, el líder de The Police, por el sentido de la canción y el englishman in New York nos dejó con la boca abierta. "La letra no tiene nada que ver con el amor" (¡¿cómo?!), "sino que es una canción contra el Estado y el pensamiento del Gran Hermano de Orwell subyace todo el tiempo. En realidad, es una crítica a la vigilancia y el control, un alegato contra el totalitarismo".

Es decir, en plena Guerra Fría y con España humillada en Eurovisión (1983, Remedios Amaya, 0 points) The Police se descolgó con una crítica al totalitarismo. Nadie se había percatado, pero los achuchones que medio mundo se dio con esa canción de fondo fueron históricos.

Creo que, al final, todos salimos ganando.

domingo, 1 de junio de 2008

El niño de Hitler


Era un adolescente cuando llegó a Australia en 1949. Viajaba con una pequeña maleta, pero sus recuerdos pesaban como el plomo. En algún lugar de su memoria había escondido secretos dolorosos, fragmentos de un pasado marcado a fuego en el alma. Al final, sin embargo, todo lo oculto sale a la luz. Su historia lo confirma, esta vez con una biografía de título atroz: “La mascota”. Atroz porque la mascota era él, él con cinco años de edad y el uniforme de las SS hitlerianas.

Los recuerdos son feroces y comienzan en 1941 en Bielorrusia. “Los nazis invadieron el pueblo, Koidanov, detuvieron a todos los hombres, mi padre entre ellos, y los fusilaron en la plaza. Mi madre me ordenó esconderme en el monte. No pude despedirme de ella y ese recuerdo aún me atormenta”. Esa misma noche toda su familia fue asesinada. “Con el crepúsculo me dormí, pero los gritos me despertaron. Estaba oscuro y los disparos se oían con fuerza. Entonces me mordí las manos para no gritar”, confiesa con dolor mientras muestra las cicatrices.

Ese niño fue el único superviviente de la masacre y, desde esa madrugada, el bosque se convirtió en su hogar. “Comía lo que robaba y sólo salía de noche. Sobreviví despojando a los cadáveres de los soldados”. Todo terminó cuando un campesino le sorprendió robando en su corral y lo entregó a la policía. Su suerte parecía echada, pero también en el infierno hay ángeles. El suyo con forma de policía lituano, que es un atuendo inusual para un custodio. “Te llevaré a Vilna y allí tendrás que arreglártelas. Desde hoy te llamarás Alex Kurzem y eres un huérfano ruso. No lo olvides”.

Alex vagabundeó durante días por las calles de la capital lituana, pero al final le detuvieron. Su castigo fue singular: ser criado de las SS. Tenía seis años. “Me encargaron tareas como lustrar zapatos, cargar agua o encender el fuego. A veces, de noche, entretenía a los oficiales cantando y bailando, como un bufón. Les odiaba por su brutalidad, pero adoraba ser el centro de atención”. Sus nuevos amos le dieron un techo y con ellos recorrió el frente soviético. En 1944, vísperas de la derrota, un comandante de las SS ordenó que le pusieran un uniforme y dieran le dieran un arma. De ese modo podría defenderse. Su fotografía vestido de las SS fue enviada al Führer como regalo. Al verla, Hitler afirmó: “Es un verdadero ario, el nazi más joven del Reich”.

La guerra terminó y Alex emigró a Australia. “Salí de Europa sin mirar atrás. No tenía nada, así que me propuse olvidarlo todo, comenzar de nuevo”. En Melbourne trabajó en un circo y, más tarde, aprendió un oficio. Se casó y tuvo hijos, pero durante toda su vida mantuvo el silencio. Ni siquiera Patricia, su esposa, sabía nada de su infancia con los nazis.

El secreto pasó muchos años entre pecho y espalda, pero a su hijo Mark no pudo engañarlo. El chico le perseguía con sus preguntas. Insistente, cariñoso, lleno de curiosidad. Entonces Alex se rindió. Con su capitulación descubrió muchas cosas, por ejemplo, que su verdadero nombre era Ilya Galperin o que los restos de sus padres llevaban medio siglo en una fosa común cercana a su pueblo.

Lo más sorprendente, sin embargo, fue saber que, aunque rubio y de ojos azules, el niño al que Hitler definió como un verdadero ario no era ario. Era judío.

sábado, 31 de mayo de 2008

Regreso al futuro

Ha ocurrido. La final más deseada ya está aquí. 21 años más tarde volveremos a soñar en verde y oro: Celtics contra Lakers. Dios es bueno. Los Big Three del Garden contra Bryant y su corte de ángeles, en la que vive el mejor jugador español de todos los tiempos, Pau el Grande. Gasol. Simplemente, Pow.

Los Celtics confirmaron esta madrugada su presencia en el gran final de la NBA al derrotar a los Pistons de Detroit por 89-81 (4-2 en la eliminatoria). La gran final comienza el próximo jueves 5 de junio en Boston, que tiene el factor cancha a su favor por la impresionante serie de victorias en la temporada regular.

Vuelven también Pat Riley y KC Jones, los entradores de ambos equipos en la última final, la de 1987, que se llevaron los Lakers a sus vitrinas. Y regresan Bird y Magic, Johnson y Worthy, Parish y Jabbar con Ramón Trecet en los coros.

Volvemos todos. Diego Redondo, Luiso Barrera, Jovino Baizán, Iñaki Arranz, Joaquín de Prado. Retornan los partidos de los sábados por la mañana en el Grupo Covadonga o en el San Fernando de Avilés y los que jugábamos por la tardes en el colegio, en "la buena", con el aquel marcador electrónico del P. Santiso que hoy parece de los Picapiedra. Regresan Quini Villazón o Pachi Cuesta SJ en el banquillo y Presi haciendo la mesa (acertaron con su mote, porque hoy Ignacio Friera es presidente de la Asturiana de Baloncesto). Y al final, todos nos quedábamos a ver el partido del IKE (Inmaculada-IKE), donde jugaban El Chino, Toni Mortera, Presedo y otros que ya no recuerdo.

Tiene razón Andrés Montes: la vida puede ser maravillosa. Hoy por ejemplo.

viernes, 30 de mayo de 2008

¿Qué cuesta?

Ser una X no es fácil en los tiempos que corren. Sin embargo, la X de la que quiero hablar tenía bastantes opciones en la vida. Podía, por ejemplo, decantarse por la literatura y vivir en el sillón X de la RAE. De ese modo, habría conocido a Buero Vallejo y ahora compartiría tertulia con Francisco Brines, que es un poeta solvente que odia el frac.

Si le hubiera gustado el juego podría haber elegido las quinielas. Ser una X, por ejemplo, en un Madrid-Barça se paga muy bien, aunque no tanto como un 2, claro. En el supuesto de tener inclinaciones conspiradoras, nuestra X podía haberse unido a los GAL y hacer migas con el Señor X, que a estas alturas de la película se sabe quién es, pero no hay pruebas para demostrarlo. Si fuera una X salaz optaría por los lamentables anuncios X de la prensa, pero si le gustaran las matemáticas podría ser una X de las ecuaciones o vivir en el eje de abcisas. Finalmente, si tuviera sueños cinematográficos formaría parte de los X-Men o, incluso, de los Expedientes X, con sus monstruos y marcianos.

Con todo, la mejor salida para una X es convertirse en la X del IRPF. Eso sí que es un trabajo digno. La X de la renta puede hacer muchas cosas, sobre todo si se marca en ambas casillas: en la de la Iglesia y en la otra, la de los fines de interés social.

Con la X del IRPF se hace el bien sin que cueste nada. Es decir, no se lo lleva el Estado a la saca, sino que se entrega directamente a la Iglesia y ONGs. Con ese dinero se financian incontables iniciativas que no hacen daño a nadie. Al contrario, hacen bien a muchos. Desde la ayuda a los inmigrantes o la catequesis parroquial, a los colegios y guarderías. De las escuelas de oración a los hospitales y asilos que existen en toda España. No todo el mundo puede decir lo mismo.

Bien es verdad que la Iglesia nunca podrá estar a la altura de sí misma porque su mensaje supone también un juicio sobre sus actos. Sin embargo, ¿qué razones tiene hay para no ayudar a una institución que trabaja por los demás a tiempo completo? Una institución que tiende su mano a los más pobres, a los dementes, a los inmigrantes, a las prostitutas, a los niños y enfermos.

Nadie niega que algunas realidades de la Iglesia no animan a apoyarla. Sin embargo, castigar por ello a todos los que se benefician de sus apostolados es una injusticia cruel. La sociedad es más importante que nuestras manías y no marcar las casillas es una extravagancia que perjudica a miles de personas, católicas o no, necesitadas de ayuda material y espiritual. Ponga la X. No cuesta nada.

jueves, 29 de mayo de 2008

Buitres

Los buitres de los Pirineos están desmelenados (es un decir). Al menos en Navarra, donde han comenzado a atacar a animales vivos. Hasta ahora su enemigo más temible era la osa Camille, que se daba unos festines de órdago al salir de su letargo invernal. Pero Camille está enferma y ha disminuido sus incursiones por la edad, que no perdona.

Sin embargo, los buitres están pasando de carroñeros a predadores y los pastores andan con el alma en vilo. Al parecer se debe a la superpoblación , al cierre de muladares por el mal de las vacas locas y a la exigencia de incinerar a todo animal muerto. Es decir, como para ponerse a tomar el sol en Ochagavía o Jaurrieta. Vean si no la foto de Javier Sesma en Diario de Navarra. Dan miedo, sobre todo si eres un corderico de la familia Norit.

A mi todo esto, no sé porqué, me recuerda a los líos del PP. También allí los buitres atacan a los borregos y cabrones (léase, "macho de la cabra"), pobres animales que pensaban que su enemigo natural era un plantígrado con zapatos y no los buitres, que siempre los ha habido, pero lejos. Ahora no, ahora sobrevuelan Génova y San Jerónimo. Hambrientos y dubitativos hasta que llegue la hora de irse a la costa. A la Costa valenciana. ¡País!