sábado, 7 de junio de 2008

Mundo (blog)esférico

Al César lo que es del César. Y en el mundo blogosférico en español el César es José Luis Orihuela, un apasionado "evangelizador" -como él mismo dice- y pionero en esto de la bitácoras.

Orihuela, que es argentino y profesor universitario en FCOM, tiene desde 2002 un weblog llamado eCuaderno, referencia imprescindible en el mundo del ciberperiodismo y las redes sociales.

Su eCuaderno es una guía cierta para entender cómo y porqué cambian los medios. Así que, los que apenas somos polluelos, encontramos pitanza generosa cuando aterrizamos en su nido.

Hace unos días posteó su selección mensual de weblogs interesantes. Ahí los dejo para los curiosos que quieran beber agua potable.

viernes, 6 de junio de 2008

Iré a Santiago

Dedicado a Sara Li Capella Portuondo,
madre y abuela santiaguera. Mambisa aunque ella no lo sepa

Esta mañana he colgado la bandera de Cuba en la ventana de mi casa. Ondea libre. Esta mañana he sacado del armario la guayabera de hilo crudo de mi abuelo, la última que se hizo a medida en El mago de la tijera, La Habana, 1959. “Si vistes guayabera con yugos pareces el millonario rico de la población” decía siempre canturreando la copla por guajiras.

Esta mañana he puesto un disco olvidado de María Teresa Vera y he dejado que el son montuno invadiese el aire. Esta mañana, señores, he sacado del bar un ron viejo de Bacardí y le he dicho, muy bajito, para que no se asuste, “Compay, va siendo hora de que tú acabes en un daiquirí y yo con tremenda borrachera”.

Esta mañana, en fin, mi alma salió a pasear por Santiago de Cuba. Iba yo muy contento con mi sombrero de paja de verde, Enramada arriba, Aguilera abajo. A los que encontraba en mi camino les decía “¡Por fin llegó el fin!” y ellos me saludaban enseñando los dientes. Pasé por la plaza de Dolores y tomé Reloj a la altura del colegio de los jesuitas. La calle Heredia seguía tan bella y culta como siempre, escoltada por Elvira Cape y su biblioteca. Entré entonces en el parque Céspedes y hasta saludé a Diego Velázquez en la ventana de su casa.

La curiosidad me comía porque en la terraza del Casa Granda todo era guaracha. Sonaba Celia Cruz y una mulata caníbal de las que sólo se dan en Santiago se meneaba con hechizo de santera. En las mesas algunos aseguraban que “La Francia” había abierto de nuevo, mientras que otros se citaban para ir al Country a pasar la tarde. Los guayabitos corrían por todo el parque, excitados con la noticia de que se iban a Siboney a remojarse en la playa. Siboney, Siboney. Palmas, arena y monte.

Mientras subía las escaleras del Club San Carlos recordé a los más viejos del lugar, los que cada 31 de diciembre se vestían con su Black Tie para celebrar el año nuevo. Recordé a Danielito, a Mario, a Pepín. A mi mente también vinieron Palmira y Joaquín, Amalio y Edelmira, habaneros de Marianao, pero locos por la gozadera oriental. Todos danzaban con elegancia de otros tiempos. Todos murieron lejos, pero todos volvían conmigo. Al cesar la música cogí el Oriente y me puse a ojearlo con apego. No había penurias, ni Fulgencios ni Fideles. En sus páginas estaba la vida. Sólo la vida. Vulgar, anodina y maravillosa. La vida en forma de cartelera de cine, anuncios por palabras y partido de pelota en el Campo Leguina.

Todo eso pasaba mientras las campanas de la catedral anunciaban misa. Por un instante quise ver el perfil episcopal de Pérez Serantes en la terraza, no sé si rezando el rosario o tomando la fresca. Justo en ese momento, un pregonero se paró delante de mí con su carretón. Llevaba mamey, mangos, mamoncillos. Fruta jugosa y madura, dulce porque venía de El Caney. Él me contó que en Sevilla los guajiros volvían a sus faenas, abandonadas muchos años atrás, y que Charco Mono daba saltos de contento porque estaba lleno de agua.

Decidí entonces subir a Puerto Boniato para disfrutar de un panorama majestuoso y ya olvidado por mis ojos, pero que era el mismo de siempre… No. No era el mismo. Ahora lucía distinto porque desde allí se veía a todos los que habían vuelto a Santiago. Esta vez para quedarse. Mayito, Ana María, Totén y Nina. También Enriquito y su hermana Rosa, Graziella, Manuel Jorge, Fernando el asturiano, el tío Guille, Marino y Alberto -que estaba ya en Punta Gorda preparando las cañas de pescar- mientras Carlos El chino batía palmas como un niño porque Cayo Smith volvía a llamarse Cayo Smith.

En Ciudamar vi cómo los botes cruzaban a La Socapa y vuelta, mientras que en Fortaleza lucía de nuevo el anuncio de siempre y desde El Morro –marea baja– se veían los restos del Oquendo, oxidado y tozudo como un español, resistiendo ahora y siempre a las olas del Caribe. Más se perdió en Cuba, almirante.

Entonces pedí un mojito al mesero y me acodé en la baranda del San Carlos antes de volver a mi casa, que es donde vivo, pero no donde sueño. Mi hogar y mi alma están en Santiago. Creo que ya para siempre.

Esta mañana he colgado la bandera de Cuba en la ventana de mi casa. Ondea libre.

jueves, 5 de junio de 2008

Peregrinos en Cizur

El goteo de peregrinos a Santiago es incensante desde Pascua. Los veo todos los días subir la cuesta larga de Cizur Menor, villa vieja y navarra, con sus mochilas, sus bastones y sus esperanzas a cuestas. Los hay jóvenes y viejos, en esta época casi todos extranjeros. Algunos en bicicleta y, de cuando en cuando, a caballo o en burro, que de todo hay.

Vienen del campus de la Universidad de Navarra, ancho y verde y jacobeo, donde su Alumni expide la Credencial Universitaria, criatura que crece fuerte alimentada por el orensano José Antonio Fernández, alma del Camino universitario.

Esta semana, como cada mes de junio, la Encomienda centenaria de la Orden de Malta en Cizur Menor abre sus puertas. La preciosa bandera de la orden -campo rojo con la cruz blanca de ocho lenguas- lo anuncia desde el torreón de la iglesia de San Miguel (románico del XII). Si el estandarte ondea, es que hay refugio cierto. Al frente de los caballeros está un año más Joaquín Mencos, capitán de un grupo de incondicionales albergueros, nuestro Martín de Redín particular.

La novedad de esta primavera es que el nuevo párroco cizurense, Peio Obregozo -pastor bonus-, celebrará misa dominical y vespertina en la encomienda. Así que la bendición latina que se recita en Roncesvalles se oirá también en los muros añejos de la iglesia sanjuanista. Laus Deo.

Peregrinos a Santiago. El Apóstol los ve desde su casa de piedra, allá en Compostela, y los protege, sobre todo de sí mismos. Los caminantes -cristianos unos, otros no- ignoran lo que hacen cuando inician el Camino. Lo sabrán cuando lleguen y no sean los mismos. La mano de Dios no se ha encogido.

Hasta entonces les espera el Alto del Perdón, las vides -aún verdes- de Azofra, la sopa de ajo en San Juan de Ortega y las rampas terribles de la Cruz de Ferro y el Cebreiro. Al final, cheios de gozo, divisarán Santiago y las torres del Obradoiro y las campanas volteando de alegría al verles llegar. Ultreia et Suseia.

miércoles, 4 de junio de 2008

La gran esperanza blanca


Yes, he can. Definitely. Certain. Por primera vez un afroamericano puede ser presidente de los EE.UU. Barack Obama va a disputar la gran final del circo político estadounidense, los play-off para el título. Su enemigo será The Old Jack (McCain), un enemigo duro de pelar como ya demostró a los vietnamitas.

En el camino a la Casa Blanca, Obama se ha cobrado una pieza mayor: Hilaria Clinton. O más bien ese "Mad Mix" que algunos llaman Billary (Bill+Hillary), el producto más perfecto del establishment de Washington. The Odd Couple. Hoy más extraña que nunca y encima con unas deudas de 20 millones de US $ (la mitad enjuagadas con fondos familiares).

Ahora empieza todo. The Show Must Go On. Un blanco viejo contra un negro flaco. Ambos candidatos mejoran al actual presidente, W, al que no veo de conferenciante por medio mundo como Clinton (Bill) o el Sumo Sacerdote de la Nueva Religión Medioambiental, Al Gore.

John McCain está en el ala izquierda del GOP y Obama no sabemos donde está, al menos con certeza. En algunas cosas está enseñando la patita (diálogo con Cuba, subvenciones a la agricultura, más diplomacia y menos ejército), pero en otras sigue navegando entre dos aguas, atento a las encuestas, pendiente de los editoriales del NY Times. Si gana, hará buenas migas con nuestro presidente Rodríguez. ZP para los amigos.

En España, la prensa liberal ("liberal" en sentido americano, es decir, El País y Público) se muere de gusto con el resultado de las Primarias y presenta a Obama como el Kennedy del siglo XXI. Un Self Made Man que conoce el lado oscuro del sueño americano (mulato, escarceos con las drogas, infancia en Indonesia, amistades peligrosas -tanto su incendiario padre espiritual como el turbio asunto de financiación en Chicago-), pero que ha aprovechado sus oportunidades. Olvidan que su padre (keniano y negro, es cierto) era un economista formado en Harvard (eso también es cierto). La Alumni Association debe de funcionar muy bien, porque el pequeño Barack también estudió en Harvard

La prensa conservadora (ABC, La Razón) no da saltos de alegría con McCain, pero su apuesta por el republicano es clara. Lo definen como "Previsible", "Realista", "Consistente". O sea, un tipo gris al estilo Rajoy: incapaz de ilusionar a nadie, pero fiable para tiempos de incertidumbre. ¿Como Rajoy? Oh! My Godness!

Pedrojota, fiel a Pedrojota hasta la muerte, se ha instalado en un calculador Wait & See. Su editorial del 10 de febrero titulado "Mejor Billary en mano que Obambi volando", le retrató con claridad, pero eso no es problema para el director de El Mundo, que lo mismo dice Digo, que Diego, que Mariano, que Aguirre.

En fin. Ese fino y veterano analista que es MAJ (Miguel Ángel Jimeno, de La Buena Prensa) está convencido de la victoria de McCain. Yo pienso que el negro Obama va a ser el próximo presidente. Cualquiera de los dos (de ellos dos, ni MAJ ni yo tenemos esas pretensiones), será mejor que Bush Jr. al que despediremos con lágrimas de alegría. ¡Como si a alguien le importara lo que pensamos en los suburbios del Imperio!

martes, 3 de junio de 2008

Crónicas perplejas (y 2)

Un señor japonés ha descubierto que una mujer vivía en su casa dentro de un armario. El hombre, un soltero de 57 años, instaló una cámara en su vivienda de Fukuoka para averiguar porqué desaparecía la comida de su despensa. Al poco tiempo vio en las imágenes a una señora que paseaba por el domicilio en bata y pantuflas cuando él no estaba. La policía registró la vivienda e interrogó a la mujer, que se llama Tatsuoko y tiene 58 años.

El japonés está molesto porque ella "ni limpiaba la casa ni colaboraba con los gastos generales". Raffaela Carrà, sin embargo, está encantada con la noticia. Su canción Una mujer dentro del armario, que bailó toda España a finales de los años 70, era verídica.


El presidente español, Rodríguez Zapatero, se arranca en la presentación de un libro en Casa de América (Madrid) y afirma "Guantánamo no debe existir". Aplausos. Sobre los vuelos de la CIA en España no dice nada. Sobre la eterna dictadura cubana dice menos.

Un encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) confirma que los personajes internacionales más antipáticos para los españoles son 1º) Hugo Chávez, 2º) Fidel Castro y 3º) George Bush. Noticias como esta me alegran el día porque yo creo en la vida DESPUÉS de la muerte, pero va resultar que también hay vida ANTES. Al menos en España. Laus Deo.

Una granja israelí ha conseguido que sus vacas den leche desnatada. El invento consiste en agregar un ácido en la alimentación que reduce la grasa. Si las vacas andaban ya medio locas con los piensos de origen animal, ahora encima van de LSD hasta el morrillo. Como sigamos así en un par de años no habrá que ordeñarlas porque lo harán ellas solas.

El diario El País publica en su sección de "Sociedad" el siguiente titular "La sanidad pública fecundará a mujeres solas en Andalucía". Así leído suena raro. Si yo fuera andaluza saldría a la calle acompañada. Por si las moscas (y los funcionarios de sanidad).

España registra
el mayor déficit exterior del mundo, sólo superada por EE.UU. La inflación se eleva a los peores índices en 13 años y el paro se dispara. El Estado confirma que no volverá a tener superávit en las cuentas públicas hasta 2011.

Los sindicatos no abren la boca, pero el ministro de Economía sí. Pedro Solbes, con ese gracejo que Dios le dio, nos aclara las cosas:"Hablar de crisis es una cuestión semántica porque estamos lejísimos de ella".
¡Ah! bueno, si es así me quedo mucho más tranquilo. Perplejo, pero tranquilo.