jueves, 24 de diciembre de 2009

Elija ser feliz

En estos días de frío y villancicos, de ajetreo y luces de neón, vuelve la bendita rutina navideña. Digo bien: bendita. Porque es una bendición volver a tener 6 ó 7 años en el alma y esperar con ilusión de niño –pantalones cortos y frío en los pies– a que venga Dios con una puntualidad que parece suiza o, incluso, japonesa.

Si eres un niño importa poco que Jesucristo naciera el 25 de diciembre o 3 de agosto. Menos aún que los Reyes Magos hayan existido y estén enterrados en la catedral de Colonia. Si quieres volver a ser un niño te da igual que la Navidad comience antes que el Adviento, o que los anuncios le animen a invitar a Papa Noel a cenar por Nochebuena. Allá cada cual con sus costumbres, sobre todo si no son las nuestras.

Al fin y al cabo, la felicidad es una opinión. Por eso Teresa de Calcuta era feliz con los miserables y a nosotros nos cuesta serlo en medio de una abundancia que da un poco de vergüenza. Propia y ajena. Para ser feliz hay que tener los deberes hechos y el alma bien lavada, en seco o a la piedra, eso depende de lo bruto que sea cada uno.

En la prehistoria –es decir, anteayer– las gentes de bien se confesaban por Nochebuena y Pascua (de Resurrección). Al menos dos veces al año, lo mínimo para mantener la caldera interior en buen estado. De otro modo, ya se sabe, el recalentamiento era seguro.

Ahora no. Ahora la Navidad la marcan las cenas de empresa (este año más frugales que nunca, Laus Deo), el cotillón de Fin de Año y los lamentos de la tarjeta de crédito, esa enemiga de toda la vida. A veces, incluso, el intelectual de guardia, posmoderno y por lo tanto amargado, que tiene el detalle de explicarnos que la Navidad es un invento de los curas y los grandes almacenes, ya sea por este orden o a la inversa. Puede también que el aguafiestas sea un actor de los que están de vuelta sin haber ido a ninguna parte o, en el peor de los casos, un cuñado “resabiao” cual vaquilla de verano.

Usted no les haga caso porque hasta los actores son hijos de Dios. No le digo nada de los cuñados. Ahora bien, en ceder ni piense. Elija ser feliz, también en Navidad. Hágalo aunque le toque al lado el jefe del departamento o un camello de la cabalgata. ¡Qué importa! Recuerde a los que fallecieron y ya están en mejor vida, o los que no tienen nada o a los que son tan pobres que sólo tienen dinero. La Navidad sólo viene una vez al año y, si se piensa bien, la alternativa es mucho peor.

Vivir triste o vivir contento es una elección. Hace un par de navidades nadie se alegraba de tener trabajo, pero tras la purga de la economía (y el gobierno) hasta se agradece tener hipoteca. Por eso es tan sano celebrar la Navidad, con zambombas y sidra El Gaitero, famosa en el mundo entero. Con sentido trascendente si es que a uno le solaza el más allá, o con simple sentido del pudor si se queda más acá. Con la mesura que marcan estos tiempos de crisis, crisis mundial que, como todas, es una crisis de santos.

Perdón por la cita, pero tanta felicidad navideña me hace decir tonterías. O no.

Publicado en OSACA, dominical de los periódicos del Diario de Burgos

martes, 22 de diciembre de 2009

La revolución no se apura

El sucesor de Fidel Castro, su hermano Raúl, clausuró la Asamblea Nacional de Cuba, que se reúne dos días al año. Ese es el tiempo que necesita el Parlamento de La Habana, dos días, para asegurar que Cuba sea -como dice su constitución- "un estado socialista irrevocable".

Tras un año de recortes, el sucesor de Fidel Castro, su hermano Raúl, advirtió a los cubanos de que se aproximan más dificultades. No las detalló, pero se adivinan: menos comida, menos empleo, menos libertad. De otras cosas, sin embargo, habrá más cantidad: más policía, más control ideológico y más actos de repudio. Lo que seguirá igual es el salario medio cubano: 12 € al mes. Repito. 12 €.

Sobre las anunciadas reformas económicas también habló el presidente cubano y confirmó: "Siguen a paso lento para evitar los riesgos de la improvisación y el apresuramiento".
Ya dijo Martí que hay que hacer despacio lo que tiene que durar mucho, pero al ritmo que se mueve la cosa esto va a durar cien años.

Por lo pronto, en estos doce meses dice Raúl Castro que Cuba ha crecido el 1,4%, lo que se le ha olvidado es que hace un año aseguró que crecería el 6%. Además, dos reformas agrarias más tarde, el gobierno anunció que sigue habiendo en Cuba "tierras ociosas", que son las que no trabaja nadie. Como el Estado es el dueño de todas las tierras, pero no se ocupa de ellas, ha decidido entregar 900.000 hectáreas a 100.000 agricultores. Si sumáramos todas las hectáreas que lleva repartidas la revolución desde 1959 el resultado sería que Cuba es más grande que España. "Por supuesto", dirá Fidel Castro desde su atalaya de estadista ¿con demencia senil?

Medio siglo más tarde la revolucion no se apura. Cincuenta años son nada.

domingo, 20 de diciembre de 2009

Buried!

Estamos literalmente enterrados por la nieve en la peor tormenta que se recuerda en Washington DC. Así que el Capitolio (en la foto) y la Casa Blanca están más blancos que nunca.

A primera hora de la tarde se habían superado las 24 pulgadas de nieve (60 cms.) en toda la capital y las poblaciones cercanas (Bethesda -donde vive la infanta Cristina y los Urgangarin y también los Uria-, Arlington, Rockville, Potomac). Es el nuevo record para el mes de diciembre y procede de una medición de 1932.

La cosa empezó ayer, hacia las nueve de la noche y no ha dejado de nevar hasta hace un rato. Durante todo el día hemos estado a -4ºC, que son unos 20ºF. De hecho, ahora mismo estamos a -9ºC aunque la ventisca rebaja la sensación términa hasta los -13ºC.

A la 1PM se cancelaron los trenes y dos horas más tarde el autobús y el metro. Los quitanieves no dan abasto (lo normal en esta época son 5-6 pulgadas) y prácticamente nadie circula por las calles. Delante de nuestra casa tenemos, literalmente, los coches sepultados y durante todo el día he trabajado como un astur para mantener un caminito desde la parte trasera de la casa hasta la calle. Más o menos 25 metros, pero que me recuerda mucho a la nevada inolvidable (como la quiosquera) que Fellini inmortalizó en Amarcord.

Los niños han hecho de niños durante un rato, pero enseguida se han metido dentro de casa a ver nevar. Porque ha estado cayendo 25 horas. A lo grande, como casi todo en este país. Así que, después de tirarse algunas bolas de nieve y de perder la pala (que desapareció en la manta blanca), se han dedicado a jugar al Monopoly hasta la hora de la cena (a las 5:15 PM). Entre medias, casi cometo un infanticidio (por lo de la pala). Además, un cable de electricidad está cruzado en mitad de la calle y, conociendo lo desastrosos que son los servicios públicos, echará raíces antes de que vengan a retirarlo los de Montgomery County (que es como la Cendea de Cizur, pero peor).

Mañana será otro día, aunque no se sabe si abrirán los aeropuertos y cómo vamos a ir a misa. Dios proveerá.

martes, 15 de diciembre de 2009

Un tal Munilla

Arde Gipuzkoa. En sentido figurado, claro. Pero arde como si fuera Missisippi en plena persecución racista.

Arde y los quemados son los párrocos nacionalistas guipuzcoanos, clara mayoría en la diócesis. Están humeantes porque Benedicto XVI les ha enviado como obispo a Juan Ignacio Munilla y a ellos no les gusta.

1. ¿Acaso le rechazan porque no es vasco? No, por eso no: Munilla nació en San Sebastián.

2. ¿Quizá porque Munilla no estudió en el seminario donostiarra? Tampoco, ya que Munilla estudió en el seminario de Donostia (y en el de Toledo).

3. ¿Será porque desconoce la realidad pastoral de esa tierra? No, no. Munilla fue párroco en Zumárraga (Guipúzcoa) durante 15 años y consiguió mantener la fe a pesar de que le ordenó el monseñor Setién, modelo de los curas nacionalistas.

4. ¿Es demasiado viejo? Hombre, como diría un gallego "Depende que con quién lo compare", pero así, en una ojeada rápida, no parece: tiene 48 años.

5. ¿Carece Munilla de experiencia episcopal? No, es el actual obispo de Palencia. De acuerdo que Palencia no es Bilbao. Ni siquiera Las Arenas. ¡Qué le vamos a hacer! Recordemos que su antecesor, Uriarte, venía de Zamora, que tampoco es que sea Manhattan (ni falta que le hace: la Semana Santa neoyorquina es más bien sosa comparada con la zamorana).

6. ¿Será que Munilla es un maketo que no habla vascuence? Pues no va a ser eso: Munilla habla euskera como los ángeles (si es que a los ángeles le diera por comunicarse en un idioma que Hemingway definió como "lengua de cabreros").

Entonces, ¿por qué el 77% de los párrocos de Gipuzkoa ha firmado un manifiesto en contra de su prelado, Juan Ignacio Munilla? Esos curas rebeldes (que mejor se dedicaban a ser pastores de todos los vascos y no sólo de los que son como ellos) están "disconformes con la intención y el procedimiento de designación de Munilla como nuevo obispo de su diócesis", noticia que han recibido con "dolor y profunda inquietud".

131 de los 600 sacerdotes de la diócesis (entre ellos 85 de los 110 párrocos de Guipúzcoa y 11 de los 14 arciprestes), han puesto negro sobre blanco, que: "en modo alguno es la persona idónea para desempeñar el cargo de obispo" de la diócesis. Los sacerdotes explican que la designación del nuevo prelado ha sido percibida como una "clara desautorización de la vida eclesial" de la diócesis guipuzcoana, regida hasta ahora por Juan María Uriarte (en la foto, a la izquierda) "y también como una iniciativa destinada a variar su rumbo".

¿Y qué dice monseñor Uriarte, obispo cesante? Pues que Munilla tiene «gran capacidad de trabajo y recia espiritualidad» y que pide a los fieles de la comunidad católica guipuzcona que le reconozcan como «su legítimo pastor». Lo que subleva a los párrocos es que les manden un prelado que les pueda meter en cintura... aunque sólo sea obligándoles a celebrar los funerales de las víctimas del terrorismo.

El manifiesto continúa así, con un ataque personal al estilo nacional-socialista:"Conocemos de cerca la trayectoria pastoral de D. José Ignacio Munilla como presbitero, profundamente marcada por la desafección y falta de comunión con las líneas diocesanas". ¡Cuidado, Munilla! ¡Te conocen! ¿Te temen? ¿O simplemente te odian?

El problema de esos "curas católicos vascos" es que, efectivamente, son "curas" y son "vascos", pero ya no son católicos. Lo digo como lo diría Felipe González, estadista con pelo blanco, "sin acritúd". Es decir, no son universales. Ellos siguen pegados al Árbol de Guernica/Gernikako Arbola, a sus mitos, a sus muertos y con la txapela bien metida hasta las cejas. Del resto, ni acordarse. Son las tristes consecuencias de haber tenido como referente al infausto monseñor Setién (en la foto superior, a la derecha), obispo de San Sebastián para desgracia de la mitad de los guipuzcoanos. (Ese, ese sí que les gusta a los "abajofirmantes" porque es independentista y pide, nunc et hodie, diálogo con ETA).

Otras consecuencias son que el seminario de San Sebastián esté vacío, que las iglesias parezcan sepulcros y que la vida eclesiástica guipuzcoana sólo sea noticia cuando un arcipreste da cobijo a un terrorista o cuando una orden (los jesuitas, por ejemplo) ordena la reclusión (en el santuario de Loyola, también por ejemplo) de uno de sus miembros porque es crítico con los usos y costumbres de sus compañeros vascos (se acabó el ejemplo).

Otro vasco que les conocía bien (Baroja, Pío) les dijo: "El nacionalismo se cura viajando". Pues eso. Menos invocar el Concilio Vaticano II y más disposición a servir a la Iglesia como la Iglesia quiere ser servida: aceptando a Munilla (al que no conozco de nada) y dejándole trabajar.

El resto, capillitas, pataletas y el tufo rancio de los manejos de sacristía a los que están tan acostumbrados estos lobos con piel de oveja latxa.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Como un animal

Gennaro Gattuso ha renovado por la AC Milan hasta 2012.
Sus admiradores estamos ya tranquilos porque le veremos en el Mundial de Sudáfrica 2010. Como homenaje, este post que recupero.


Hace cuatro años, en un partido Lazio-Milan, la hinchada local colgó en las gradas una pancarta enorme. En ella aparecía un chimpancé con los pies torcidos y un mensaje contundente: “Gattuso desciende de los monos”. Al salir al campo, Gennaro Gattuso, mediocentro milanista, se agarró un enfado bestial. Pero el cartel no fue nada comparado con la crónica del día siguiente: “Un mandril juega al fútbol mejor que él”.

Aunque Gattuso es campeón del mundo y tres veces de Europa, él sabe que sus pies son dos ladrillos. “Yo sólo tengo constancia y ganas de aprender. El único talento que Dios me dio fue no rendirme jamás. Por eso a veces me miro los pies y les digo: ¡Malditos, nunca me dais alegrías!”.

Los amantes del jogo bonito dicen que Gattuso es un insulto al balón. Él está de acuerdo. “Algunos nacen pianistas y otros cargamos el piano. Hay que aceptarlo”. Lo reiteró el pasado Mundial cuando un periodista se atrevió a decirle que había sido el mejor del partido. Cualquier otro habría respondido una simpleza. Gattuso, no. Gattuso ladró: "No empecemos insultando al fútbol".

Gennaro sabe adónde va porque no ha olvidado de dónde viene. “Si naces en Calabria, sueñas con Roma, pero cuando naces en Roma no sueñas con nada”. Gattuso siempre ha soñado, primero con jugar al rugby (algunos piensan que lo ha conseguido, sólo que en un equipo de fútbol) y después con tener novia. “Con 13 ó 14 años, el principal problema era encontrar una muchacha con la que ir al cine. Ahora la juventud sólo quiere juerga. Antes no, antes había respeto. Yo aún cierro la boca cuando mi padre me mira de frente”.

Su padre, Franco, es un tipo curtido y enérgico que jugó en la cuarta división italiana. Ahí acabo su carrera. Por eso, cuando Gennaro tuvo una oferta de 250.000 € anuales del Glasgow Rangers, le dijo que se fuera. Gattuso tenía entonces 17 años y jugaba en un equipo modesto de la serie B. “No hubiese sido correcto rechazar ese contrato, no cuando mi padre ganaba 500 € al mes. Me fui para no hacerle un feo a mi familia”.

Su llegada a Escocia fue dura. Sin sol, sin la mamma y sin hablar inglés. “En mi cabeza sólo existía la Iglesia Católica y allí estaba rodeado de protestantes, así que cada noche cenaba en una pizzería que era como mi casa”. Al final, como corresponde, se casó con la hija del dueño, un emigrante siciliano.

Un año más tarde volvió a Italia. El Milan se fijó en él y lo fichó por menos de lo que vale. Las primeras temporadas fueron un desastre porque no ganaron ni un título. Gattuso se sincera y dice: “Pensé que era gafe, pero seguí esforzándome. Como un animal. Es lo único que sé hacer”. Ancellotti, su entrenador, discrepa: “La importancia de Gattuso en el Milan es total. Si Pirlo la pierde, está Gattuso. Si Ronaldinho se lía, llega Gattuso. Si el árbitro se equivoca, le grita Gattuso. Es el alma del equipo, la prueba viviente de que en el fútbol –como en la vida– es posible aprender, progresar y ser feliz”.

Gattuso se enfada y gruñe: “Yo ya era feliz cuando jugaba al fútbol en la playa y vendía pescado en el muelle, cuando iba a los entrenamientos en Vespa. Lo único diferente en mi vida es la cuenta corriente. Ahora gano más en un mes que mi padre en toda su vida. No merezco tanto dinero”. A veces la hombría tiene forma de animal. Sólo la forma.

jueves, 10 de diciembre de 2009

El Nobel del novel

"Habrá ocasiones donde el uso de la fuerza no sólo sea necesario, sino que estará moralmente justificado". Correcto, Sr. Obama. Sin que sirva de precedente, le vamos a dar la razón al presidente de los EE.UU., al que Santa Claus le ha traido su regalo adelantado. O quizá ha sido el rey Baltasar, con el que comparte algunas cosas.

La pena es que eso no lo haya dicho en la campaña electoral, pero rectificar es de sabios. Nadie quiere la guerra, que debe ser la ultima ratio del Derecho Internacional. Nadie quiere bombardeos, mutilados, economías arrasadas o miles de refugiados. Pero, en ocasiones, no queda otro remedio. Por ejemplo, en las guerras defensivas.

¿Es la lucha contra el terrorismo islámico una guerra defensiva? I think so. El Mal existe en el mundo. Son cosas del pecado original. Por eso hubiese sido imposible frenar a los ejércitos de Hitler o a los terroristas de ETA o a los de Ibn Laden como marchas pacifistas y banderas blancas. Las guerras entre naciones han dado paso a guerras sin naciones y en ellas mueren muchos más civiles que soldados. Así que no se puede negociar si te ponen una pistola en la cabeza porque entonces sólo te queda rendirte.

En su discurso, Mr. President ha dicho: "Terrible wars have been fought, and atrocities committed. But there has been no Third World War. The Cold War ended with jubilant crowds dismantling a wall. Commerce has stitched much of the world together. Billions have been lifted from poverty. The ideals of liberty, self-determination, equality and the rule of law have haltingly advanced. We are the heirs of the fortitude and foresight of generations past, and it is a legacy for which my own country is rightfully proud." (Para leer el discurso completo, pinche aquí)

Luther King, al recoger su Premio Nobel de la Paz en 1964, dijo: "Violence never brings permanent peace. It solves no social problem: it merely creates new and more complicated ones." Por eso la paz es el camino, como dijo Gandhi -al que no le dieron el Nobel de la Paz, como tampoco a Juan Pablo II-, aunque a veces para alcanzarla haya que entrar en guerra. Como escribió Flavio Vegecio: Si vis pacem, para bellum.

Al verle a Obama en Oslo pensé: "¡Qué paradojas tiene este presidente! Cuanto más camina entre gigantes (Luther King, Teresa de Calcuta, Mandela), más insignificante parece".

miércoles, 2 de diciembre de 2009

La democracia vuelve a Honduras

Después de varios meses de opereta, Honduras vuelve al camino correcto. Las elecciones de ayer domingo han confirmado el respaldo del pueblo a la destitución de Zelaya del pasado mes de julio y la celebración de unos comicios pacíficos.

Ha subido la participación, los incidentes han sido menores y los observadores internacionales han corroborado la legalidad del proceso. Por tanto, los disconformes con la gestión de
Micheletti han salido escaldados, ya que éste ha cumplido su palabra y ha respetado los acuerdos firmados con Zelaya, cosa que éste no ha hecho.

Ahora la posición de Mel es muy delicada: asilado por voluntad propia en la embajada de Brasil, su órdago al Estado hondureño ha fracasado. Pese al apoyo inicial que obtuvo de los EE.UU., la UE, la OEA y todos los países socialistas de América, Zelaya ha sido barrido del mapa político. Para más escarnio, con su bufonada ha llevado a su partido (que es el mismo que el de Micheletti) a la derrota y ha conseguido que Porfirio Lobo, el candidato derechista, sea el nuevo presidente.

En Cuba están indignados con el proceso y, en una descadara mentira, el comunista diario Granma titula "Record de abstencionismo y brutal represión caracterizaron la farsa electoral de Honduras".

En Venezuela, el canal chavista Telesur también ha comenzado su campaña de intoxicación informativa y asegura que la abstención ha sido del 60%, cuando las cifras oficiales aceptadas por todos los partidos políticos (incluido el de Zelaya), la Iglesia católica y la OEA, es del 39%. Hugo Chávez, siempre escatológico, ha dicho que "el reconocimiento de las elecciones es una asquerosidad". Mientras tanto, Venezuela sigue con los cortes deluz y agua, incluso de varios días, y con grupos universitarios en huelga de hambre exigiendo el respeto de los derechos humanos.

Por el momento, Colombia, Panamá y Perú ya ha reconocido al nuevo gobierno y Costa Rica ha instado hoy a sus colegas iberoamericanos (reunidos en Estoril en la 19 Cumbre Iberoamericana) a que a que hagan lo mismo lo antes posible como se hizo en el pasado en elecciones organizadas por dictaduras militares y que sirvieron de transición a la democracia (en España en 1977, sin ir más lejos).

Los próximos en dar la bienvenida a Lobo podrían ser México y la República Dominicana, según han comunicado a la OEA. España ha comenzado a separarse de la línea dura contra las elecciones liderada por Brasil y los países del ALBA y ya habla con el doble lenguaje tan propio de Zapatero "España no reconoce las elecciones, pero tampoco las ignora". EE.UU., tan crítico con el golpe de Estado de Micheletti, ha saludado el "paso adelante" dado por Honduras. De modo que la bendición de Washington a Porfirio Lobo es una cuestión de horas.

El próximo viernes podríamos ver el final de la historia, ya que ese días la Organización de Estados Americanos se reunirá en Washington, DC con un solo tema sobre la mesa: las elecciones hondureñas. La aceptación de los comicios supondría el fin del sainete y la derrota de Zelaya, Chávez y los hermanos Castro. Una condena de los comicios perjudicaría la estabilidad de Honduras, pero sobre todo dejaría a la OEA ante su propia incapacidad para defender la democracia en América.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La esquina caliente

Es algo conocido que en el Parque Central de La Habana se reunen cada día los cubanos para hablar de pelota, de lo mal que está la vida y de lo bien que sigue el Comandante en Jefe, Fidel Castro.

Pues bien, justamente hoy Human Right Watch ha publicado su informe sobre los Derechos Humanos en Cuba que, as usual, no sale bien parada. Su título lo dice todo Un nuevo Castro, la misma Cuba.

Y justamente esta mañana se ha sabido en una de las esquinas calientes del exilio que Cuba podría levantar de manera inminente la prohibición de salir al extranjero a sus ciudadanos. De ser cierto, como siempre, saldría publicado en Granma y sería carne de teletipo para los informativos de medio mundo.

Según esta información, con un pasaporte en vigor, un visado en regla del país al que se quiere viajar y un billete de avión, cualquier cubano podrá ir y volver a cualquier nación del ancho mundo... si le dejan entrar. De este modo, el problema de salir o no salir será algo personal. El que pueda lo hará y el que no, pues se quedará en Cuba. Es decir, ya no será el Estado el que prohiba nada, igual que ahora permite comprar una computadora al que pueda pagarla... que son la minoría de la minoría.

¿Un paso más en la apertura? ¿O, como diría Lampedusa si hubiera nacido en Lavapiés y no en Sicilia, los mismos perros castristas con diferentes collares?

Ver veremos.

lunes, 16 de noviembre de 2009

Siluetas

Étienne de Silhouette fue un recaudador de impuestos, pero no uno cualquiera. Vivió en pleno siglo XVIII en Francia, como su propio nombre indica. Si eres francés puedes llamarte Pierre o François o Étienne, y en el caso que nos ocupa sus padres eligieron éste último.

Monsieur Silhouette nació en 1709, justo hace ahora dos siglos y ya desde pequeño demostró una rara habilidad para los números. Su padre, empresario cabal, le mandó a Inglaterra a desasnarse y, de paso, aprender de los ingleses a hacer buenos negocios. Pero al muchacho le interesó mas la teoría que la práctica, los impuestos que los dividendos, así que al volverse a Francia se hizo funcionario de Luis XV. Pero, como antes decía, no uno más. No, no. Étienne de Silhoutte llegó a ser Inspector General de Finanzas de Su Majestad Le Roi, en parte a su talento y en parte a la señora Pompadour, que le apreciaba mucho (y para esto también hace falta talento, aunque de otro estilo).

Silhouette fue un férreo defensor del libre comercio y, por tanto, enemigo de los privilegios del clero y la nobleza, que en aquellos tiempos no pagaban impuestos. A partir de ahí comenzó su leyenda negra, ya que les obligó a pagar un tributo sobre las “manifestaciones externas de riqueza”. Es decir, sirvientes, castillos (que en francés se dice châteaux y queda más fino) y carruajes.

Los nobles, molestos con el justiciero Étienne, empezaron a utilizar la expresión à la Silhouette para llamar a unos pantalones que carecían de bolsillos para llevar el dinero. ¡Qué irónicos! También les dio por llamar silhouettes a los perfiles en papel recortado que se vendían en las ferias y mercedos, ya que eran una forma barata de tener un retrato. De ahí derivó que se llamaran “siluetas” y que el vocablo también se empleara con fruición para burlarse del prójimo. [Nota: Habrían de pasar doscientos años para que un grupo musical, los inefables The Silhouettes, tomaran esa palabra como nombre de guerra, pero esa es otra historia que, como decía Bastián Baltasar Bux, deberá ser contada en otra ocasión].

Silueta es un epónimo, un “sobrenombre” si vamos a la etimología griega. Es decir, una palabra que procede del nombre de su inventor o descubridor, como linchar, nicotina o diésel. Lo curioso de este caso es que el padre de Étienne de Silhouette, que se llamaba Arnaud, era de Biarriz, la preciosa villa vascofrancesa en la que Napoleón III construyó un palacio como regalo de bodas para su esposa, nuestra Eugenio de Montijo.

Y es gracioso porque Silhouette es un afrancesamiento del apellido vasco Zulueta, que de esta manera oculta su origen agrario y adquiere cierto brillo imperial. Estas cosas también ocurren en Perpiñán, donde escriben Freyssenet por Freixenet o Roussell por Rosell. Al menos así lo cuenta el escritor catalán Quim Monzó, que añade “si la historia hubiese sido otra y los registros civiles no hubieran entrado a saco en los apellidos de la gente, hoy, cuando viéramos por la calle a una belleza diríamos: “¿Te has fijado en esa chica?” ¡Qué zulueta!”.

Termino. En vascuence zulueta quiere decir “lugar del agujero” (de ahí zulo, desgraciada palabra de común uso etarra), lo que no deja de ser malsonante, incorrecto. Al menos políticamente.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Monseñor Romero: ¿un obispo revolucionario?

En 1977, Óscar Romero llegó a San Salvador para ser su obispo. Entonces, los católicos progresistas protestaron por su nombramiento, ya que Romero era tenido por un cura conservador.

En 1980, monseñor Romero fue asesinado por fuerzas paramilitares de ultraderecha (los Escuadrones de la Muerte) mientras celebraba la misa, justo en el momento de la consagración. Los catolicos progresistas (y los que no lo eran pero eran gente de bien) lloraron su muerte.

Los terroristas de Estado lo hicieron por palabras como las siguientes, que monsenor dijo a los militares: "Están matando a sus mismos hermanos campesinos. Ningún soldado tiene que obedecer la orden de matar. Ya es tiempo de que recuperen su conciencia. En nombre de Dios y en nombre de este sufrido pueblo, les suplico, les ruego, les ordeno, cese la represión"

El pasado viernes, 6 de noviembre, en Washington, una representación del Gobierno salvadoreño se comprometió ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH, perteneciente a la Organización de Estados Americanos (OEA)), a realizar una investigación judicial completa para "identificar, juzgar y sancionar" a todos los autores, materiales e intelectuales, del asesinato.

De esta forma, el gobierno de El Salvador reconoce, por primera vez y de forma plena, la autoridad del organismo y el carácter vinculante de sus recomendaciones. Han tenido que llegar los ex terroristas del FMLN (Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional) al poder para que se asuma este secreto a voces: a monseñor Romero lo asesinó la derecha salvadoreña en un complot organizado por el gobierno. El nuevo presidente, Mauricio Funes, cumple así una de sus promesas electorales. Yo lo aplaudo.

Romero no era un arzobispo progresista y, menos aún, pertenecía a la Teología de la Liberación. En 1972, por ejemplo, criticó con extremada dureza a la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (dirigida por los jesuitas y en la que serían asesinados años después el P. Ignacio Ellacuría y sus compañeros), por la protección que se daba en ese centro educativo a los terroristas del FMLN. Finalmente, Romero se enfrentó con los propios jesuitas, que fueron relevados como directores del Seminario Diocesano. Sirva como curiosidad que, seis años más tarde, en 1978, le hicieron Doctor Honoris Causa en otra de sus universidades, la de Georgetown (EE.UU.) y se unieron a la petición del premio Nobel de la Paz para el arzobispo. Los jesuitas son así de jesuitas.

En 1975, monseñor Romero escribió a Pablo VI apoyando la canonización de San Josemaría Escrivá, al que conocía personalmente desde 1970. De hecho, Romero facilitó en 1960 la apertura de la primera residencia de esta prelatura en El Salvador, según cuenta Antonio Rodríguez Pedrazuela en su libro "Un mar sin orillas. El trabajo del Opus Dei en Centroamérica". El propio Romero lo dejó escrito, confirmando que su director espiritual era un sacerdote del Opus Dei.

Óscar Romero fue un hombre involucrado con su pueblo, como demostró en 1975, tras el asesinato de varios campesinos por la Guardia Nacional al salir de una misa. Este hecho le llevó a denunciar por primera vez la grave situación política del país, pero con una idea clara: "La Iglesia no debe meterse en política, pero cuando la política toca el altar de la Iglesia. ¡A la Iglesia le toca defender su altar!".

A finales de los años 70, el compromiso social de un sector importante de la Iglesia Católica (animado por el Concilio Vaticano II y ratificado en Latianomérica por la CELAM de 1968), chocó de pleno con unos gobiernos oligárgicos, surgidos a veces de golpes de estado y apoyados en buena medida por Estados Unidos, siempre atento a defender sus intereses económicos en la zona.
Romero lo vivió y lo denunció proféticamente hasta su muerte.

En 1977 otro asesinato -el del P. Rutilio Grande, colaborador suyo, a manos de la ultraderecha- le llevó a enfrentarse directamente con el presidente de la república. Ante el desprecio institucional, Romero decidió no acudir a ninguna reunión con el Gobierno hasta que no se aclarase el asesinato.

Romero no lo hizo todo bien. Romero tuvo errores, se comprometió a veces en exceso con la izquierda e incluso apoyó el golpe de Estado de 1979 que llevó al poder a la derecha que luego le asesinó. Durante todo el tiempo contó con el apoyo expreso de Pablo VI, al que visitó dos veces en sus tres años de gobierno, y de Juan Pablo II, que le conoció en Roma en 1979 (en la foto adjunta, rezando en la tumba de monseñor Romero).

El 23 de marzo de 1980, Domingo de Ramos, Romero pronunció en la catedral una valiente homilía dirigida al Ejército y la Policía. Al día siguiente, hacia las seis y cuarto de la tarde, fue asesinado en el mismo altar de la catedral.

Así se convirtió Romero en una víctima más de la guerra civil de El Salvador. Le mataron por denunciar la injusticia, la corrupción y el abuso. Le asesinaron porque siempre se mantuvo fiel a la ortodoxia: "el amor a mi pueblo y mi fidelidad a Cristo ya su Iglesia es lo que me lleva a decir las cosas que digo".

En 1994 se abrió su proceso de canonización y en 2005 el postulador de la causa, Vincenzo Paglia, informó a los medios de comunicación de las conclusiones del estudio: “Romero no era un obispo revolucionario, sino un hombre de la Iglesia, del Evangelio y de los pobres”.

El proceso seguirá nuevos trámites, que si son superados, acercarán la fecha en que Óscar Arnulfo Romero sea elevado a los altares como el primer santo y mártir de El Salvador.

Para miles de salvadoreños será la confirmación de algo que ya sabían desde hace mucho tiempo.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Pequeños detalles sin importancia

La vida esta hecha de pequeños detalles y momentos fugitivos que se escapan como si fueran el El Lute (cuando era El Lute) o el mago Houdini con sus cuerdas y candados.

En otras ocasiones un rasgo cambia una vida y convierte en mortal a la estrella, al héroe, al ídolo. ¿Qué sería de Groucho Marx sin su bigote? ¿O de Charlot sin su sombrero? ¿O del Che Guevara sin su barba cubana y su boina internacionalista? Ya no serían los mismos. Habrían perdido su magia y con ella la admiracion de sus fieles.

Los pequenos detalles encierran grandes misterios. Por ejemplo, ¿habrían formado una buena familia John Kennedy y Marilyn Monroe? ¿Sería Gandhi igual de famoso si, en vez de gafas y calva, hubiese tenido pelo y mostacho?

Ahí dejo las respuestas, entre crueles e impertinentes, que nos dan viejas fotografías de gentes famosas. Todas son auténticas y, a la vez, falsas porque ellos no parecen ellos.

1. Groucho Marx sin bigote



















2. Charlot sin sombrero


















3. Che Guevara sin barba ni boina


























4. La "familia" Kennedy-Monroe


























5. Gandhi con pelo





martes, 3 de noviembre de 2009

Para hacerse cruces

"El Tribunal Europeo de Derechos Humanos declara que el crucifijo atenta contra la libertad religiosa". Según la sentencia, mantener los símbolos religiosos en las escuelas conculca "los derechos fundamentales de igualdad y libertad de conciencia". Pues muy bien. Perfecto.

El problema es que ahora me asedian las dudas y espero que los magistrados de Estrasburgo me las aclaren:

1. ¿Cómo llamaremos a partir de ahora a Sta. Cruz de Tenerife?

2. ¿Va a desaparecer la Cruz Roja o por ser roja la mantemos?

3. ¿Se borrará la cruz de San Jorge del escudo del Barça?

4. ¿Qué hacemos con Penélope Cruz -se admiten sugerencias-?

5. ¿Y con los humoristas Cruz y Raya?

6. ¿Jurarán los ministros sus cargos delante de un cuadro de Voltaire y un ejemplar de El País, diario global en español?

7. ¿Podrá mi cuñada seguir haciendo punto de cruz?

8. ¿Y qué hago yo con mis discos de Celia Cruz?

9. ¿Se prohibirá echar las monedas a cara o cruz?

10. Y, sobre todo, ¿podrán los ingleses y los suecos y los escoceses y los noruegos y los daneses y los suizos y los finlandeses y los malteses y los griegos y los georgianos y los asturianos -todos ellos europeos- sacar sus banderas a la calle? Porque todas tienen la cruz, ya lo siento, como símbolo nacional.

Los jueces de Estrasburgo no han aclarado todas estas preguntas y se han limitado a decir que la cruz es una agresión para todo el que no sea cristiano. A continuación, se han ido a dormir tan tranquilos. Luego dicen que es Václav Klaus, el presidente checo, el que ataca a Europa.

La cuestión del crucifijo en la escuela se ha planteado ya varios países. La que más claro ha hablado es la judicatura italiana, que ha considerado el crucifijo como "una síntesis, inmediatamente perceptible y aceptable, de los valores civilmente relevantes, valores sobre los que se sostiene e inspira nuestro orden constitucional, fundamento de nuestra convivencia civil (...) Valores que han impregnado nuestras tradiciones, el modo de vida, la cultura del pueblo italiano". Por eso van a recurrir la sentencia.

La Cruz sigue siendo escándalo para los judíos y locura para los gentiles, como dice San Pablo en su primera Carta a los Corintios.

Sin embargo, en Occidente el crucifijo tiene dos sentidos incuestionables: para los cristianos es símbolo de amor sin límites, entrega, generosidad, apertura. Para el no creyente es -debiera ser- un símbolo omnipresente en la historia y en la cultura, un signo que ha configurado el mundo en el que vivimos y que ha contribuido decisivamente a los valores que sostienen la democracia.

Nadie niega que puedan existir países en los que el crucifijo no exprese una herencia y una orientación moral común, porque la presencia cristiana no ha marcado su historia. Sin embargo, en otros -como España, como Europa- el crucifijo es una luz que puede ser reconocida tanto por creyentes como no creyentes, punto de referencia esencial del tejido ético-cultural compartido por la mayoría de la sociedad.

Toda la cultura occidental (la Filosofía, la Política, la Ciencia y el Derecho) hunde sus raíces en la concepción de Dios y del hombre que representa de manera suprema el crucifijo. Es precisamente esa concepción la que está en la raíz de la laicidad, que sólo ha podido desarrollarse en este sustrato.

En el libro Dios salve la razón (Ediciones Encuentro), el filósofo ateo Gustavo Bueno explica por qué el Dios de los cristianos ha salvado a la razón humana de sus diversos delirios a lo largo de la historia y hasta qué punto tiene sentido decir que la seguirá salvando en un futuro inquietante. Para Bueno, que es/era un filósofo marxista, la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos es una muestra de la debilidad intelectual de la cultura postcristiana.

A partir de ahora, para muchos escolares de la más que nunca vieja y decadente Europa el crucifijo empezará a ser un gran desconocido, un signo opaco e incomprensible. Pero esa ignorancia no saldrá gratis, sino que vendrá acompañada de una tremenda pérdida, para ellos y para toda la sociedad porque la supresión de los crucifijos -ya sea por sentencia judicial o por cojones- significa el empeño de vaciar a una sociedad de su sustancia, de provocar una ruptura con su Historia y de excluir a los creyentes de la vida pública.

Conmigo que no cuenten. Más bien lo contrario.

martes, 20 de octubre de 2009

Eunice

No debe de ser fácil tener a un mito por hermano y menos cuando a ese mito lo asesinan. Si además era presidente de EEUU en el momento del magnicidio, entonces la cosa se complica mucho. Todo eso le ocurrió a Eunice Shriver, de soltera Kennedy, una mujer valerosa que siempre llevó encima la sombra de sus hermanos.

Eunice fue la quinta de nueve y con apenas cuarenta años ya había asistido al entierro de tres de ellos: Joe Jr. –que falleció en la II Guerra Mundial–, su hermana Kick en un accidente de avión y JFK, asesinado en Dallas por vaya usted a saber quién.

De ella dijo su padre que, si hubiera nacido hombre, hubiese sido el mayor talento político de la familia, muy por delante del presidente Kennedy o de su hermano Bob, que también murió asesinado. La gran diferencia con ellos es que su ambición no estaba en ocupar altos cargos, sino en ser útil a los demás.

Todo comenzó cuando descubrió que su hermana Rosemary, tres años mayor que ella, tenía una discapacidad intelectual. A partir de ese momento, Eunice se volcó con Rosemary, pero las cosas empeoraron cuando le hicieron una arriesga operación cerebral. Rosemary perdió la memoria y tuvo que empezar de nuevo: a caminar, a hablar, a sonreír. Entonces Eunice comenzó a llevarla a navegar hasta Marthas Vineyard todas las semanas. Hacer deporte era lo único que parecía devolver a Rosemary al mundo real y ese hecho se le grabó a Eunice en el alma.

Durante sus años de universidad en Stanford se dedicó a dar clase a los hijos de los inmigrantes mexicanos y, ya en 1950, colaboró en el Hogar del Buen Pastor de Chicago y como trabajadora social en una cárcel para mujeres.

Sin embargo, su vocación estaba en los discapacitados intelectuales, como su hermana, que en aquella época estaban dejados de la mano de Dios. De modo que cuando su padre le ofreció dirigir una fundación familiar para ayudar a ese tipo de personas, Eunice dijo sí.

Con ella al frente, la actividad de la fundación se multiplicó, involucrando incluso a las universidades de Harvard y Georgetown.

Su gran proyecto, sin embargo, estaba por llegar: los Juegos Olímpicos especiales, una competición mundial para discapacitados que comenzó en 1962 en el jardín de su casa y que hoy moviliza a 3 millones de deportistas en todo el mundo. La imagen de Rosemary navegando seguía grabada en el fondo de sus recuerdos.

Con el paso de los años a Eunice le dieron todo tipo de premios y doctorados en las mejores universidades del mundo. Ella siguió, tenaz y discreta, con su vida ordenada y su misa diaria en la parroquia de Mercy, cerca de Washington. Era una católica ortodoxa y a la vez una destacada integrante del Partido Demócrata, al que siempre perteneció y al que se enfrentó con fiereza por la postura pro-aborto de sus compaleros. Incluso fundó la asociación Feministas pro Vida. Una de las últimas distinciones se la dio Benedicto XVI al reconocerla con la Orden de San Gregorio Magno.

El pasado agosto falleció acompañada por su marido (que fue candidato a la vicepresidencia de EEUU en 1972 y ex embajador en Francia), sus cinco hijos y diecinueve nietos. Murió sin ruido, quince días antes que su hermano menor, Edward. En su despedida su familia dijo que había sido un ejemplo de fe, amor y el servicio a los demás.

Con ella se fue lo mejor de una dinastía legendaria.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Maneras de estar solo

La mitad de nuestros males proceden de no poder estar solos. La otra mitad de no saber estarlo. Con esto no quiero decir que la soledad involuntaria sea buena. No, no. Eso es aislamiento y desgasta y mata el alma y los afectos.

Me refiero más bien al don de estar apaciblemente solo. Sin ruido. Sin prisa. A la invencible sensación de tener el tiempo en las manos y sentir como se escurre, cómo se desliza y desaparece sin dejar rastro.

En estos días nuestros, severos y atropellados, la soledad es un lujo al alcance de pocos y percibirlo es un don de menos. Todo nos empuja, sin piedad, en sentido contrario, por eso la lentitud y el sosiego cotizan a la baja en el bazar moro que se ha convertido la vida.


Hay mil maneras de estar solo. Eso lo descubrí con Eloy Sánchez Rosillo, poeta tranquilo, y el libro del mismo título con el que ganó el Adonais hace tres décadas. La soledad es, desde entonces, algo necesario, un tiempo de espera y también de plenitud.

Estar solo para sentarse en un parque y ver la vida pasar y saludarla mientras se aleja. Estar solo para leer de nuevo aquel viejo libro que tanto dijo. O para catar un vino joven que promete y cumple. Estar solo y echar a andar sin saber adónde ir y permitir a los pies que elijan la senda correcta.

Estar solo para crecer hacia dentro, para librarse de la tensión de una familia excesivamente cercana y numerosa o para alejar la neurosis de un trabajo monótono y mal pagado. Estar solo, en fin, para no hacer nada que no sea estar solo y pensar. O rezar, si es que eso ayuda. Ni más ni menos.


Antaño la soledad era algo cotidiano. Entonces la vida pasaba con otro ritmo, más humano, más exacto. Los días eran largos, como los de un niño en verano. Hogaño no. Ahora hay que correr, acelerarse, hacer más cosas. ¿Más cosas? Quizá lo único urgente sea hacerlas mejor. Con pausa, con sentido, con el oficio del que ya ha visto mucho y quiere apurar la vida que le resta. ¿Apurar? No, apurar no, degustar, sin prejuicios.


Hoy falta tiempo para maravillarse con lo pequeño porque la realidad nos aturde y nos aleja de nosotros mismos. Vivimos un exilio forzado y en nuestra demencia inculcamos la prisa a nuestros hijos, que sobreviven como pueden en medio de cursillos absurdos (inglés y tenis, a ser posible al mismo tiempo), competiciones necias y modas extravagantes (como las clases de chino mandarín).
Algunos padres dicen –y otros se lo creen– que hay que prepararlos para el futuro, pero me temo que ese futuro será de psiquiatras y lexatines. El porvenir, que ya es presente, es de niños hiperactivos y desgraciados, que saben elegir un hierro o una madera de su bolsa de palos de golf, pero que el único conejo que han visto en su vida se llama Bugs Bunny.

Otro gallo nos cantaría si fuéramos capaces de no planificar nada y que esa decisión no nos provocara ansiedad. Si encontráramos el tiempo para estar con nosotros mismos, aún a riesgo de no gustarnos, solos con nuestra soledad. Si cayéramos en la cuenta de que a menos velocidad, más felicidad. Si durmiéramos las horas necesarias, si aflojáramos el ritmo, si apagáramos el móvil. Quizá entonces la vida volvería a ser vida y no una carrera de obstáculos. Simplemente vida.

sábado, 3 de octubre de 2009

Se muere la Negra Sosa

Ayer domingo, 4 de octubre, falleció Mercedes Sosa.
Su velatorio, en el Congreso argentino, ha sido multitudinario
.
En La Chacarita descansará para siempre.


Se muere Mercedes Sosa, la Negra, la Voz de Latinoamérica. Con ella se irá una parte de nuestra infancia, aquel tiempo en el que mi tía Ángeles -que emigró a Francia de niña y volvió profesora de francés y socialista- nos sentaba a escucharla cantar "Duerme negrito" o "Razón de vivir".

Agoniza la Negra Sosa en Buenos Aires, aunque yo creo que ella está cerca de la Virgen de Luján, a la que ella tiene una devoción profunda y antigua.

Ayer le dieron el sacramento de la Unción de enfermos, pero dicen que sólo un milagro puede salvarla. Yo confío. Espero que su voz no se apague, que aguante un poco más y sirva para devolvernos a otros tiempos en los que la utopía era posible y ella venía a entregar su corazón.

Mercedes Sosa, Víctor Jara, Jorge Cafrune, Pablo Milanés, Zeca Afonso. Sus canciones revolotean en mi cabeza y a veces me sorprendo silbando "Yo pisaré las calles nuevamente" o "Sólo le pido a Dios". Son parte de la banda sonora en la que creció una generación, la mía, si es que habías nacido en la margen izquierda de la vida.

Después esos sonidos se perdieron, para volver solamente como herencia a mis hijos, que los conocen como yo los conocía, aunque prefieran los alaridos de Hannah Montana o los Hermanos Jonas, que lo mismo da.

Hasta que suceda lo inevitable, yo rezaré por la Negra Sosa cada noche dando gracias a la vida, que me ha dado tanto, me dio dos luceros, que cuando los abro, perfecto distingo, el negro del blanco y en el alto Cielo su fondo estrellado.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Socialismo en Washington DC

Esta mañana he asistido a unas jornadas de la McDonough School of Business, que estrena una sede imponente que me recordó al nuevo edificio del IESE en Barcelona. En este caso, dedicada al filántropo, millonario y primer ministro libanés Rafik Hariri (asesinado en 2005), cuyo hijo estudió en esta universidad.

El título (
Outlook for Regional Competitiveness in Latin America and the Caribbean) y el programa -trabajado por un grupo de profesores encabezado por Ricardo Ernst, director del Latin American Board- en el que aparecía Cuba, me parecieron interesantes, pero confieso que sobre todo me animé por ver y escuchar a José María Aznar.

Para mi Aznar ha sido, con diferencia, el mejor presidente de la democracia española. Sus errores, que se concentraron en el final de su segundo mandato -cuesta abajo que comenzó con la boda de su hija en El Escorial-, no empañan sus innegables logros en materia económica y política internacional. En su conferencia, que dio íntegramente en un inglés más que aceptable como Keynote Speaker, aseguró que las tendencias populistas de Venezuela, Ecuador y Bolivia van en dirección opuesta al progreso y condena a esas naciones a la pobreza.

"The 21 century Socialism is only the new name for an old disaster". Y en esto tiene más razón que un santo. Para Aznar "es la misma ideología que falló en el siglo pasado" que se está intentando reinstaurar "bajo la máscara de una falsa democracia".

Aznar dijo que la democracia "no se basa sólo en elecciones, sino en el fortalecimiento de las instituciones dedicadas a preservar la libertad de los ciudadanos" porque "sólo con la separación de poderes, la libertad de expresión o el imperio de la ley hay democracia".

A su juicio, la realidad de estos Gobiernos autoritarios es que están buscando más poder y más control para someter a sus naciones. Añadió que las naciones que crecen más rápido son las que abogan "por la democracia, abren sus economías y defienden los derechos humanos", porque son las que atraen más inversiones y generan riquezas, dijo. El discurso es poco original, pero impecable. Serio, previsible y fiable. Como Aznar

La apertura de mercados en América Latina, dijo, es una oportunidad para que los países de la región mejoren su competitividad. En Hispanoamérica, indicó, el impacto de la crisis no ha sido tan fuerte como en el resto de países porque habían tomado medidas fiscales apropiadas por su experiencia con crisis anteriores.

Aznar -al trataron en todo momento como "Presidente Aznar" por mimetismo a la costumbre estadounidense de mantener el nombramiento a los que han sido presidentes- consideró que varios países de América Latina parten de una "buena posición" por las políticas macroeconómicas que están ejecutando y que les han permitido tener más estabilidad.

Finalmente, consideró que se deben promover más Tratados de Libre Comercio (TLC) entre los países de América Latina con Estados Unidos y la Unión Europea y defendió el que está pendiente de aprobación en el Congreso estadounidense entre Colombia y EEUU.

En el turno de preguntas, obviamente en inglés, Aznar se defendió algo peor, pero sin perder los papeles y permitiéndose incluso algún chiste.

Yo, la verdad, le vi bien. El pelo corto, el traje a medida y con algo más de peso, lo que no impide que tenga aspecto de corredor de fondo... que es lo que ha sido toda su vida. Al final me acercé a saludarle, le conté lo que estaba haciendo en GU y me preguntó "¿De qué universidad vienes?". Yo, hinchado como un pavo en Thanksgiving, dije "De la Universidad de Navarra". Me miró y añadió "Gran universidad".

En eso también le doy la razon.

sábado, 26 de septiembre de 2009

Del gótico al surrealismo

Pese a que tengo unas ganas locas de comentar el "robado" de ZP con sus góticas y orondas hijas, voy a pasar de largo sobre el asunto. Lo hago porque todo lo que puede decirse sobre este tema lo apuntan con acierto e ironía Santiago González, en El Mundo, y Juanjo Gª Noblejas en scriptor.org (basta con bajar un poco y pinchar en la sección "Blogs que alimentan"). No tienen desperdicio.

Aquí en Washington nadie conoce a ZP y menos aún a sus hijas. De hecho esta semana me preguntaron 1) Si España estaba en guerra (les dije que sí desde que Federico tenía de nuevo un micro entre ceja y ceja) y 2) Si los toros estaban libres por las calles como las vacas en la India (les dije que también, pero sólo en verano y para correr los encierros). En ninguno de los dos casos entendieron la ironía, así que aconsejo a Faemino y Cansado que no vengan de gira por estos lares porque aquí no leen a Kierkegaard.

De modo que la foto con los Obama no existe. "De la que me libré yo", pensará George W. Bush, el mismo que no quiso recibir a nuestro presidente en la Casa Blanca en visita oficial. Si Aznar tenía la foto con los pies encima de la mesa (o fuera del tiesto), ahora José Luis tiene la suya con toda la familia. Realmente, si yo fuera él también habría pedido que la retiraran de la circulación, pero por estrictos motivos estéticos.

Así que lo que voy a hacer es presentar a Joséluís en versión tierno adolescente leonés. En un tiempo en el que las fotografías no se pixelaban y los nietos de los republicanos, como él y como yo, no se vestían de negro más que para ir a los entierros.

Pero otra noticia ha pasado desapercibida y es mucho más grave, aunque tiene de nuevo a José Luis Rodríguez Zapatero como protagonista (está en todas): la propuesta del Gobierno de recortar en un 18% el presupuesto de Investigación y Desarrollo (I+D) en los próximos Presupuestos Generales del Estado.

Este anuncio, lamentable en la forma y el fondo, no ha sido lo peor. Lo peor es que no haya tenido ninguna repercusión social o mediática. Ni los llamados "agentes sociales" (partidos, sindicatos, patronal, asociaciones) ni las universidaes han abierto la boca. Surrealista. En síntesis, absoluta indiferencia, cuando lo que le pide el cuerpo a uno es ir -cual Lorca, Buñuel, Dalí y el enigma sin fin- a orinar en el Ministerio de Educación y ya puestos, el de Igual-dá (ellos lo hicieron, pero contra los muros de la Real Academia de la Lengua).

La medida demuestra, en fin, que esta sociedad considera el I+D como algo prescindible por lo irrelevante. Conclusión: estamos condenados a ser un país de parados, con trabajos de muy baja cualificación y sueldos de risa, el descanso de jubilados de media Europa y gracias.

Ahora bien, en cuanto comience de nuevo el circo electoral en cualquiera de sus variantes (municipales, autonómicas, generales o europeas) seguro que gobierno y/o empresarios y/o partidos políticos -vuelven a recalcar su "compromiso" con la investigación como pilar esencial del progreso social.

Ja!

PD: yo seguiré a lo mío, que es investigar en Georgetown con una fellowship miserable y que encima no es española. Y gracias.

martes, 22 de septiembre de 2009

Siempre fiesta

El Beti-Jai es un frontón exiliado, quizá como muchos vascos que no pueden vivir en su tierra. Lo digo porque está en Madrid y eso imprime distinción, pero también un poco de tristeza. Desde siempre los frontones añoran el sirimiri, los gritos en euskera y los bailes de romería después de la fiesta mayor de la villa.

El Beti-Jai –que está en Marqués de Riscal 7, muy cerca de La Castellana– fue en su día el rey de los frontones. Esa época comenzó en 1893, año del inicio de unas obras dirigidas por el arquitecto del Ayuntamiento de Bilbao con un prepuesto de 100.000 duros. El modelo para su construcción fue un frontón easonense del mismo nombre, hoy desaparecido, y que era explotado por la misma empresa vasca que encargó la nueva obra.

Por entonces la pelota vasca tenía una programación diaria en Madrid –que entonces alcanzaba 800.000 habitantes– sobre todo porque las apuestas que se jugaban eran jugosas. Así que el Beti-Jai (Siempre fiesta en vascuence) se unió a los otros frontones existentes en la capital, a los que se calcula que asistían unos 16.000 espectadores.

A principios del siglo XX –con la apasionante excepción del toreo– las diversiones populares eran escasas y por lo general unidas a fiestas religiosas. De modo que la pelota (y un incipiente deporte inglés llamado football) se extendieron con rapidez. Ahí el Beti-Jai brilló mucho gracias a su céntrica ubicación en Chamberí y al gran tamaño que tenía, capaz de albegar a cuatro mil personas en varios pisos de altura.

En el Beti-Jai sólo jugaban profesionales (El Manco de Villabona, Grande de Rentería o Pasiego-Chiqui) y su primer gerente fue una leyenda de la pelota vasca, Indalecio Sarasqueta, alias Chiquito de Eibar. El frontón siguió abierto hasta la década de 1920, momento en el que Primo de Rivera y su dictablanda, suprimieron el juego y las apuestas, verdadero corazón de la pelota.

Su inauguración, en la primavera de 1894, fue un acontecimiento brillante. Acudieron políticos, toreros, artistas y mucha gente del pueblo. Dicen que hasta el rey Alfonso XIII, que apenas tenía 8 años y aún estaba bajo la regencia de la reina Mª Cristina, asistió de incógnito. En la revista El Pelotari se dijo “El edificio es airoso, artístico y elegante. […]. En los trajes de los jugadores se introduce una gran innovación, gastarán camisas blancas con un escudo y las iniciales de los dueños del frontón. De ésta suerte, aun quitándose la boina y el cinturón, podrán ser perfectamente conocidos.”

Durante la Guerra Civil se siguieron dando golpes en el Beti-Jai, pero no de la piel contra la piedra, sino de puños contra huesos al ser ocupado como comisaría y cárcel republicana. Con la dictadura franquista fue lugar de ensayo de bandas musicales de la Falange y en los 50 se vendió a Citroën como taller de reparaciones.

En los últimos tiempos se celebraron en el Beti-Jai veladas de boxeo, conciertos de rock y hasta concursos caninos. Después llegó el silencio y la ruina.
Desde hace treinta años, y pese a tener la declaración de Monumento Nacional, el Beti-Jai agoniza y se desmorona. Desde hace cuarenta no se celebra un partido de pelota en Madrid.

Y ya va siendo hora.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

The Shot

Fue, sin duda, el momento mágico del US Open y su protagonista Roger Federer, el mejor tenista de todos los tiempos con permiso de Rod Laver.

El serbio Djokovic aún deambula por la Arthur Ashe preguntándose "Was that shot real?", que en español viene a ser "¿Cómo coño ha hecho eso?".



Alguno pensarán que no es para tanto y que Yannick Noah -aquel inimitable jugador francés de los 80, el último que levantó la Copa de los Mosqueteros- lo hizo antes. Otros preferirán los intercambios eternos de golpes entre Wilander y Edberg, o alguna de las genialidades de John McEnroe o Jimbo Connors en el cenit de su juego.

Todo es opinable, pero lo que hizo Federer pertenece al mundo de lo imposible, del arte, de la magia. Lo hizo, además, en el último juego del tercer set, el que le daba el pase a la final contra Del Potro (¡enorme pibe!, merecido e inesperado campeón), rompiendo el servicio de Nole Djokovic y endosándole el juego en blanco.

Los dioses del tenis están radiantes.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Dignísima Maria

Desde hace unos años –unos cuantos, la verdad– es difícil encontrarse con un niño que tenga síndrome de Down. Antes no, antes podías cruzártelo por la calle, o verle hacer la compra o trabajar como aprendiz en un taller mecánico.

En mis recuerdos hay dos personas con ese trastorno: Pedrito y Quilo. Los dos llegaron a viejos y los dos fueron queridos y hasta “famosos” en su ciudad natal. Pedrito estaba todo el día en un club deportivo –el Grupo Covadonga– haciendo mil recados y encargos. Quilo, que falleció este verano, era el utillero de los equipos del colegio de los jesuitas en Gijón. Si les saludabas por la calle te devolvían el gesto, Pedro con su mirada pícara y Quilo, siempre atareado, con su inolvidable “Tengo muches coses que hacer.”

Los dos tuvieron, a su manera, una vida plena y ambos contaron con el apoyo de una familia que les aceptó al nacer y les quiso al crecer. Por eso, cuando esta primavera nació María y supimos que tenía Down, recordé a Quilo y a Pedrito y me alegré de que llegara a un hogar que iba a luchar por sacarla adelante.

Los padres de María son, en el buen sentido de la palabra, buenos y se oponen a que un niño con síndrome de Down tenga que debe morir antes de nacer. María nació. Con mil dificultades, pero nació. Yo la conocí un 6 de Julio en Pamplona, mientras el cohete de San Fermín estallaba en rojo y blanco. Iba perfecta con su pañuelico, dormida en medio de la algarabía desplegada por sus hermanos y los amigos de sus hermanos.

Tras la comida y el mus reglamentario nos fuimos para casa a continuar la sobremesa. María no dijo ni y sólo se despertó para exigir su biberón. Las navarras son así, exigentes. Con ojos de guardia fronterizo la cuidaban Almudena y Graciela, nueve años como nueve miuras, y en la conversación hablé de Quilo y Pedrito y todos nos reímos con sus ocurrencias. En especial una de Pedro con el nobel Severo Ochoa, que era su tío, y del que rechazaba la paga en pesetas. “Dólares, Severo, quiero dólares”, le decía con astucia de perro viejo.

María murió hace unos pocos días. Tenía el corazón roto y no soportó una operación de once horas que hubiera tumbado al mismo Rafa Nadal. Lo hizo entre oraciones y tubos, lo hizo en paz, la paz que Dios da a los inocentes y a los arrepentidos. Su última batalla la libró en Madrid, acompañada de sus padres y sostenida por unos médicos que lo intentaron todo.

María se fue sin desgarro, en medio de la tristeza de una madre que la llevó con ella nueve meses y que no se rindió nunca. María se fue entre lágrimas, pero sin tragedia. Se fue al Cielo, que es donde están todos los niños, los no nacidos y los recién nacidos. Se fue con toda su dignidad a cuestas. Porque nadie es más digno que otro, ni tiene más derecho a vivir porque esté sano, o sea joven o tenga dinero. María, con su efímero discurrir en el mundo, hizo mucho bien a los que la rodearon.

Sus padres quisieron que naciera y aceptaron con entereza que su tiempo se acabara. “Los hijos no son propiedad de los padres, por eso vienen y se van.”

Dignísima María.